lunes, 3 de marzo de 2014

Un paso más. Trabajo de un Lentisco

El presente trabajo es la continuación de la evolución de un lentísco muy especial. El lentisco de Iker. La primera parte del trabajo la tenéis publicada en la siguiente entrada de mi blog:
http://cartagenabonsai.blogspot.com.es/2013/10/el-lentisco-de-iker.html

A modo de resumen aqui van algunas de las imágenes anteriores:
En sus inicios;
Reestructuración en 2013. Fuerte poda, eliminación de madera y cambio de maceta:
 Así es como quedó tras trabajarlo en el inicio de la primavera de 2013:

A partir de aquí tocaba el trabajo de la construcción de la copa. No es tarea facil en un lentisco debido a varios factores. Por un lado es un árbol (o mejor dicho, arbusto) de hoja compuesta y relativamente grande y laxa. La distancia entre las yemas suele ser bastante larga. Son factores que suelen hacer que su compactación sea un tanto complicada. Es dificil llegar al detalle y requiere cierta técnica y constancia. Curiosamente los lentiscos machos tienen una copa más compacta mientras que los hembra (como éste) tienen unas hojas más grandes y laxas.

Yo no suelo abusar del alambre. Siempre que puedo trato de construir rama a base de tijera (selección de ramas, poda y pinzado) pero en algunas especies como con el lentisco es realmente necesario. Sus ramas son tremendamente flexibles incluso con grosores importantes pero tenemos que tener cuidado con no dañar su corteza y sobre todo vigilar que no se clave el alambre. Sus ramas suelen engordar muy rápidamente. Además, y como muchas especies, sus ramas se pueden debilitar ante un alambre mal colocado por lo que tendremos que trabajar bien y estar pendientes de su evolución.

Pero no solamente construiremos la rama a base de alambre. Por supuesto las tijeras serán esenciales. Defoliados totales y parciales son indispensables en éste trabajo. Por supuesto que es una técnica para realizar con sumo cuidado y teniendo siempre en cuenta el correcto vigor del arbol. Lo que yo suelo realizar es lo siguiente. A inicios de la primavera (en Cartagena a primeros de marzo) realizo un defoliado total en el que aprovecho para reestructurar la rama. Después, durante la temporada de crecimiento voy realizando selección de rama (eliminando aquellos brotes mal colocados), pinzado y defoliados parciales.

Defoliado parcial de un lentisco:
Como se aprecia en la foto se pinzan las hojas del lentisco dejando únicamente el último par de foliolos. Ésto evita que el árbol se pare fotosintéticamente hablando, pero induce la pronta aparición de nuevas yemas compactando rápidamente el árbol. Es muy importante destacar que los lentiscos cultivados en bonsai se acomodan. Es decir, si no les "tocas" con tijera durante la temporada de crecimiento se suelen parar. Sólo si vas realizando pinzados consiguiremos que se activen. Por supuesto ésto sólo lo podemos hacer si estamos realizando un correcto cultivo.

Las siguientes imágenes corresponden al mes de agosto pasado (2013). Selección, defoliado parcial y un poco de alambre: (antes y después en ambos lados)

Después del trabajo:

Aprovechando esta reducción en la masa verde y el parón vegetativo del verano aproveché para eliminar un gran defecto visual de éste bonsai. En uno de los laterales se podía apreciar un larga y fea raiz que estropeaba el conjunto. 


Siempre da miedo quitar éste tipo de raices pero en la mayoría de los casos éstas gruesas raices no suelen ser esenciales. Como se aprecia en la foto hay una pequeña raicilla que nace muy cerca de la base por lo que me decidí a cortar por allí. Para asegurarme podría haber realizado un pequeño torniquete con alambre, estrangulando poco a poco a la raiz. Suena un poco sanguinario pero es lo más seguro para el árbol ya que le obliga poco a poco a ir buscando otro camino para conducir la savia. Yo decidí hacerlo diréctamente porque sabía que esa pequeña raicilla sería suficiente, además que recordaba del trasplante que el estado de las raices era perfecto.
No suelo colocar masillas ni pastas en las podas, pero tratándose del més de agosto pequé de prudente en éste delicado trabajo. Quizás la época ideal sea el inicio de la primavera, pero el final del verano también es buena época si se realiza con precaución.

Solucionado el problema de la raiz sólo tocaba dejar al árbol responder del trabajo realizado y dejarlo descansar. Durante el otoño no suelo realizar ningún tipo de trabajos fuertes. Es una buena época para que el árbol brote libremente y se prepare para el invierno. Éste era su estado a finales de octubre:



Han pasado 5 meses en los que el lentisco ha descansado y la verdad es que le tenía ganas pues en 2014 ya va a empezar a lucir como yo quería. Dos de marzo, pinzas de defoliar en mano comienza el trabajo de dejarlo "desnudo":


Ahora toca afinar con el alambre y terminar de ordenar un poco la ramificación fina.


Y su estado actual:

Durante años siempre he considerado como frente la primera de las opciones, en donde se aprecia claramente la vena viva y hay un buen contraste con la parte seca, pero cada vez me gusta más contemplarlo desde el otro lado en el que se puede disfrutar de una madera muerta espectacular en equilibrio con la ramificación.

Para el verano prometo nueva entrada para disfrutar de su figura cargado de "verde", pero más o menos debe lucir tal que así:




7 comentarios:

  1. Me encanta este lentisco.
    Un abrazo

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  2. Bonito lentisco y buena evolución. Es una de las especies que por "complicadas" suelen tener pocos fans, pero que personalmente me encantan. Saludos.

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    1. Gracias José Antonio, a mi también me encantan los lentiscos. Incluso esa olor a resina que desprenden cuando los pinzas y sobre todo su brotación, de color rojo intenso al inicio y poco a poco se torna verde. Son preciosos

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