La historia de éste manzano comienza en 2008. Fueron más de 20 estaquitas de Malus evereste que intenté esquejar. Tan sólo con una de ellas tuve un notable éxito.
Siempre es emocionante comenzar un trabajo a partir de un material tan sencillo. Emocionante y gratificante. Pero que diseño darle? Una de mis debilidades es la utilización de rocas en mis trabajos, así que éste manzano no iba a ser menos.
Aspecto un año más tarde:
Y un año más:
Tocaba ya un trasplante a maceta bonsai. En ella aún engordaría el tronco lo suficiente y en ella se terminará la ramificación.
Se eliminaron algunas raices para mejorar la disposición de las raices en la nueva maceta.
Aún le falta aumentar su ramificación pero ya apunta maneras este pequeño manzano de esqueje.