jueves, 7 de noviembre de 2013

El bonsai ecológico



La agricultura tradicional de nuestros días vive una revolución totalmente impensable hace apenas 10 años. Los mercados mandan y lo que está de moda es lo ecológico, los naturales. ¿Y cuándo un tomate deja de ser natural? Para el sabio consumidor deja de serlo cuando ha recibido tratamientos fitosanitarios de origen químico. La conciencia ecológica nos mueve por nuestros propios intereses. No queremos meter en nuestro cuerpo nada dañino, pero realmente dudo que lo hayamos hecho hasta ahora. En los países civilizados se pasan estrictos controles fitosanitarios de trazabilidad de residuos de fitosanitarios. Pero el verdadero daño de la agricultura “química” es el daño global y acumulado sobre nuestro medio ambiente. Suelos, ríos y otros acuíferos soportan la acumulación durante años de restos de plaguicidas, fungicidas y herbicidas. Muchos, como los organofosforados son extremadamente toxicos. Incluso han llegado a ser utilizados como arma química. 

Además de la intoxicación, residuos y su alto coste se encuentra la frecuente resistencia de plagas y enfermedades. La agricultura ecologica en todas sus versiones (cultivo biológico, lucha integrada, sostenible, ecocompatible…) se impone.
¿Pero tiene sentido un cultivo ecológico para nuestros bonsáis?

Fijémonos en la producción agrícola actual. El modelo que se impone es el de un cultivo sostenible que de cómo resultado al consumidor un “residuo cero” en los productos que llegan a su mesa. Los laboratorios (de los cuales tenemos bastantes de gran calidad en España) han trabajado duramente en el desarrollo de nuevos productos para el control de plagas y enfermedades pero que no dejen ningún tipo de residuo químico. Es una agricultura basada más en la prevención que en la curación. Aunque más que prevención podríamos hablar de fortalecimiento de las plantas. En agricultura manda la calculadora. Si un sistema de cultivo no es rentable ningún agricultor lo va a aplicar en sus fincas. El cultivo ecológico es rentable, y de ahí su boom actual.

La agricultura ecológica se basa en la utilización de los recursos naturales sin el empleo de productos químicos de síntesis. Ni incluso como abono.

Algunos ejemplos:

CONTROL DE PLAGAS

Insectos beneficiosos
En la agricultura actual el uso de insectos atacantes y devoradores de pulgones, trips, acaros y cochinillas está en boga. Los resultados son sensacionales con “residuo cero”. Obviamente no todos los cultivos se adaptan a su utilización. Obviamente el cultivo del bonsai no. Los insectos beneficiosos se morirían los pobres de hambre buscando donde comer entre los bonsáis de una pequeña colección. Incluso en un gran vivero tampoco sería viable ya que al ser plantas destinadas a un uso “ornamental”, a ningún cliente inexperto le gustaría ver a sus arbolitos con insectos, por muy beneficiosos que fueran.


Piretrinas
Las piretrinas son una mezcla de compuestos orgánicos que se encuentran de modo natural en las flores de plantas del género Chrysanthemum, Las piretrinas se usan para controlar una amplia variedad de insectos (mosquitos, orugas, escarabajos, etc.) en el ámbito doméstico o en invernaderos
Extracto de ajo
El ajo, Allium sativum, conocido por todos como alimento, para condimentar comidas a las que da un sabor muy característico y medicina es una alternativa natural contra plagas de ácatos, babosas, minadores, chupadores, barrenadores, masticadores, áfidos, pulgones, bacterias, hongos y nematodos.


Bacillus thuringiensis
Se trata de una bacteria que secreta una toxina con propiedades insecticidas, principalmente contra orugas.

CONTROL DE ENFERMEDADES

Aquí la agricultura sostenible se basa más en el fortalecimiento mediante la utilización de productos que fortalecen las paredes y membranas celulares así como la inducción de autodefensas de la planta. Hablamos de las fitoalexinas que son sustancias que produce la planta y son tóxicas para muchos patógenos. Uno de los más conocidos inductores de autodefensas es el fosfito potásico. Éste además actúa directamente sobre los hongos reduciendo su crecimiento y capacidad de expandirse. Y obviamente actua a la vez como abono aportando fósforo y potásio a la planta.

El gluconato de cobre es otro producto a tener muy en cuenta, ya que ejerce una acción sistémica frenando el crecimiento de las hifas del hongo y también es inductor de defensas.

El oxido de silicio aumenta la rigidez de los tejidos haciéndolos más resistentes al ataque de hongos y plagas.

También es de destacar el extracto de mimosa. Se trata del extracto del árbol de la mimosa (Acacia mimosa). Ayuda a proteger del ataque de hongos inhibiendo los enzimas que excretan los hongos para alimentarse de los tejidos vegetales.


Éstos son solo un ejemplo de los muchos remedios “ecológicos”. Y no hablamos de mezclas que tengamos que preparar en casa. Son muchas la empresas de renombre que los comercializan (Agrotecnología, Altinco, Biotec, Biagro,…) así como líneas de abonado con casi infinidad de formulaciones adaptables para las distintas fases de cultivo de nuestros bonsáis, con precios muy inferiores a los etiquetados como específicos para bonsáis y con la confianza de un laboratorio de calidad contrastada detrás de esos productos.


Actualmente realmente dudo que haya en España ninguna gran colección de bonsáis ni vivero comercial que no recurra a los consabidos clorpirifos, imidacloprid, propamocarb, Fosetyl-Al, tebuconazol, metil-tiofanato, abamectina y demás compañía. Parece que nadie quiere jugarse la salud de un gran ejemplar por dejar de utilizar productos químicos. Y más teniendo en cuenta que el bonsai no va a terminar siendo ingerido. Da igual que los residuos terminan yéndose por el desagüe. Pero qué hay de eso de acción local efecto global? Es más una cuestión de conciencia propia, pero también de salud al evitar manipular y vaporizar productos dañinos para nosotros mismos. Debemos estar abiertos a cambiar de chip y disfrutar de los interesantes productos que nos proporciona la investigación agrícola de nuestros días.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Yamadori Techniques




" Yama " (mountain) and " Tori " (to take) . From the union of these two Japanese words is the popular term in bonsai " yamadori " . Literally it means " taking to the mountain " or "extract of the mountain" but NEVER RECOVER .

Sounds more benevolent and ecological "recover" than to "take " . The truth is that we translate at our way and interest and it is true also that this technique  is always looked in controversy as they are unfortunately many who profit from plundering the nature not caring the death ones that fall by the wayside . Others do not move for a compensation but do it for ego. The yamadori allows have at home espectacular trees that has been worked and sculpted by the nature. 95% of the result of such bonsai is a merit of our Mother Earth . The problem that our desire to have beautiful examples in our shelves not is usually accompanied by a survival success . Armando Dal Col paraphrase "The technique yamadori should be done with caution as the bodies of trees unfortunately mishandled during removal accumulate in the consciousness of more than one."

Yamadori technique can be justified only when the tree's life may be in danger . For the construction of roads, firebreaks, clearing, etc. . And always with the permission of the competent environmental authorities in the area. Down with that image of bonsaist furtive. We have said that Yamadori not " recover" but it should not be " stealing" . From these blog we want to give you some guidelines to minimize risks and achieve success in this delicate operation.


Finding the appropriate exempolar in the mountains to create a bonsai is not easy , but once located a specimen fit the question is can be extracted successfully?
previous steps

Parameters to consider :

Substrate
 Sandy , clayey or rocky


It is certainly much more difficult to work in rocky soil . The roots grow hugging the rocks making it very difficult extraction .

Vigor
You'd think that a tree growing strong and vigorous look would be an excellent candidate to remove it successfully , but not always seems to be. A tree in these conditions is moving sap with great force and such an operation would be extremely risky . But a tree that seems to be able to respond extremely well limits to extraction and potting on which see improved environmental conditions and especially water . The state of the plant is quite complex as a condition in these cases.

State and root depth
Then let's dispel another myth that our logic leads us . All tend to think that if we shake the trunk of a tree and it moves to the roots is that it will be easy to start. In contrast, if barely moving is because it is strongly anchored and will be very difficult to remove. IS TOTALLY WRONG . Normally when you move is because their roots are very long and is anchored down . In contrast, if barely moving is because it is firmly anchored not very deep, which is favorable to our interest. To succeed we must fine rootlets at the top . And if we do not we get them. Here's how to .

Aerial parts
It is obvious that we must have the " green mass " as low as possible . According to species is more or less difficult to achieve . It all depends on how the tree respond to pruning. We can always use wire branches down, but we can start preparing the aerial part in the mountain . It is very interesting to know : the fact that the trimming and compacting go " green mass " get the appearance of fine rootlets at the top . It is important to always yank guide to assist in the synthesis of auxin naturally by the plant. They are synthesized in the apex always .
As a picture is worth a thousand words see below is a simulated extraction :



Could from one of these two cases. The tree has many hair roots down into the top, synonymous with success. Instead possesses the above the very bottom. Therefore we prepare the roots at the top to force the occurrence of rootlets .


This operation should last long enough . Never the less . One, two , three years. Time is not important if we are to succeed.


The first step is to dig around the base of the tree until you get to discover the source of the roots . Then we will make some small wounds and apply them rooting hormones . We will change the substrate by a mixture of equal parts peat , coconut fiber and sphagnum moss . This mixture will help increase the water retention capacity in the area , favoring the appearance of roots. If we can not come often to water we can use our ingenuity. Some medical droppers  can be used or easily with water bottles with a small hole in the cap. The water will fall slowly during some days .

Once we have the roots where we want we can proceed with the extraction.
When is the ideal time ?
As a general rule the ideal time is just when the tree has begun to activate. That is, early spring and late summer.

How wet or dry?
Average . Ideally approximately one week after rains . When there is not much mud and tree beginning to activate thanks to that water. The truth is that each teacher has his methods and some prefer to remove with dry soil .


Then,we have to dig a trench around the root ball and pruning thick roots that delve . It is very important to halt the loss of sap by heavy pruning and practice " turnstiles " wherever we operate . Will seal the wounds with mud or caulk and cover the wound with sphagnum moss protected by a bag of " jute " or similar material tightly tying the bag with copper wire for it to act as a tourniquet.


Then protect the root ball Moisten with a spray and protect it with a gunny sack and sphagnum moss . This operation must be performed  quickly and with precision. We will attach firmly set and the tree is ready for transport. We can help metal mesh particularly suitable for this process . Below we can see the main tools we will need .



The transport will carry it out as quickly as possible and wetting the substrate and the flight attendants if we delay . Avoid exposure to the sun and if the humidity was low plastic could protect green dough until you get home .
The first thing is to find the right container for rooting . Must have a much higher volume of final bonsai pot . Not so important angle planted . The main thing is to ensure survival. The design will be much later. Wooden boxes , styrofoam , clay pots , fruit boxes or plastic pots but holed even sides for better ventilation .

Rooting phase

As the substrate, we obtain a mixture with high aeration capacity and exchange of nutrients. We recommend a mixture of equal parts of volcanic gravel , coconut fiber and kiryuzuna (or akadama )  It is highly recommended in planted applying rooting hormones (auxins ) .




In the case of the Sabine is quite common in the early stages go yellow the tree crown. It is part of the establishment. It is recommended weekly treatment with captan and once the tree begins to sprout Previcur replace these treatments .


We put the tree in an atmosphere with controlled humidity. Should not provide excessive moisture. That just rot and cause numbness of the tree. Ideally a greenhouse where temperatures did not get below 15 ° C and humidity between 60 and 80% . But are values ​​that depend on the species to work. In olive , for example you have to use a technique curious . They are placed in full sun and completely covered under a black plastic bag . This increases the temperature and humidity promoting sprouting.
In the case of deciduous trees , in Japan some bonsaists once pulled out of the forest completely buried (including canopy ) for a couple of months . After digging up and show the onset of activity of both roots and sprouts .



Once the tree start to show activity  and if environmental conditions permit it we will remove in full sun gradually . From here begins the establishment phase . Its duration depends on the health of the tree. But at least two years is recommended before starting work as a bonsai tree .


Throughout this process we must control our impatience . As the saying goes " Dress me slowly that I have rushed

viernes, 1 de noviembre de 2013

Tecnicas de Yamadori



"Yama" (montaña) y "Tori" (tomar). De la unión de éstas dos palabras japonesas viene el popular vocablo en bonsai de "yamadori". Literalmente significa pues "tomar de la montaña", o "extraer de la montaña" pero NUNCA RECUPERAR.

Suena más benevolente y ecológico "recuperar" que "tomar". La verdad es que traducimos a nuestro antojo e interés y es verdad también que ésta técnica bonsaística está siempre envuelta en polémica pues son desgraciadamente muchos los que se lucran con el expolio a la naturaleza no importándoles las bajas que quedan por el camino. A otros no les mueve la compensación económica pero sí el ego. El yamadori permite tener en casa ejemplares majestuosos que han sido trabajados y esculpidos por la naturaleza. El 95% del resultado de tales bonsais no es mérito nuestro sino de la madre tierra. El problema que nuestras ansias de tener bellos ejemplares en nuestros estantes no suele ir acompañado de un éxito de supervivencia. Parafraseando a Armando Dal Col en un anterior artículo aquí publicado " La técnica yamadori debe realizarse con cautela pues lamentablemente los cadaveres de árboles mal manipulados durante su extracción se acumulan en la conciencia de mas de uno".

La técnica del yamadori puede estar justificada unicamente cuando la vida del árbol pueda estar en peligro. Por la construcción de carreteras, cortafuegos, desmontes, etc. Y siempre con la autorización de las autoridades medioambientales competentes en la zona. Acabemos con esa imagen del bonsaista furtivo. Ya hemos dicho que Yamadori no es "recuperar" pero tampoco debe ser "robar". Desde Bonsai Comunicación queremos daros las pautas para minimizar los riesgos y alcanzar el éxito en ésta tan delicada operación.


Encontrar el ejemplar adecuado en la montaña para crear un bonsai no es nada facil, pero una vez localizado un ejemplar apto la pregunta es ¿puede ser extraido con éxito?
Pasos previos

Parámetros a tener en cuenta:

Sustrato. Arenosos, arcilloso o rocoso
Vigor del árbol
Estado y profundidad de las raices
Estructura de la parte aérea



Sin duda es mucho mas complicado trabajar en un suelo rocoso. Las raices crecen abrazando las rocas dificultando enormemente la extración.

Vigor
Lo lógico sería pensar que un árbol que crece fuerte y luce vigoroso sería un excelente candidato para extraerlo con éxito, pero no siempre suele ser así. Un árbol en éstas condiciones está moviendo savia un mucha fuerza y una operación así podría ser tremendamente arriesgada. En cambio un árbol que parece estar en condiciones límites puede responder extremadamente bien a una extracción y cultivo en maceta en el que vea mejoradas sus condiciones ambientales y sobre todo hídricas. El estado de la planta es pues un condicionante bastante complejo en éstos casos.

Estado y profundidad de las raices
A continuación vamos a desmentir otro mito al que nos lleva nuestra lógica. Todos suelen pensar que si al zarandear el tronco de un árbol éste mueve hasta las raices es por que será facil de arrancar. En cambio  si apenas se mueve es porque está fuertemente anclado y será muy dificil de extraer. ES TOTALMENTE ERRONEO. Normalmente cuando se mueve es porque sus raices son largas y está anclado muy abajo. En cambio si apenas se mueve es porque está firmemente anclado no muy profundo, lo que es favorable para nuestro interés. Para alcanzar el éxito debemos tener finas raicillas en la parte superior. Y si no las tenemos deberemos conseguirlas. A continuación explicaremos como.

Parte aérea
Es obvio que tenemos que tener la "masa verde" lo más abajo posible. Según que especie es más o menos complicado de conseguir. Todo depende de como responda a las podas. Siempre podremos recurrir a bajar ramas con alambre pero en la montaña podemos ir preparando la parte aérea poco a poco para ir compactandola. Es muy interesante saber el echo de que al ir podando y compactando la "masa verde" conseguiremos la aparición de finas raicillas en la parte superior. Es importante dejar siempre una guía que tire con fuerza para que ayude a la síntesis de auxinas de manera natural por la planta. Éstas se sintetizan siempre en los ápices.
Como una imagen vale más que mil palabras veamos a continuación un extración simulada:



Podríamos partir de uno de éstos dos casos. El árbol de abajo posee numerosas raíces capilares en la parte superior, sinónimo de éxito. En cambio el de arriba las posee muy abajo. Deberemos pues preparar las raíces en la parte superior para forzar la aparición de raicillas.


Ésta operación debe durar el tiempo necesario. Nunca menos. Un, dos, tres años. El tiempo no es importante si queremos alcanzar el éxito.


El primer paso será cavar alrededor de la base del árbol hasta que lleguemos a descubrir el nacimiento de las raices. A continuación haremos unas pequeñas heridas y aplicaremos en ellas hormonas de enraizamiento. Cambiaremos el sustrato por una mezcla a partes iguales de turba rubia, fibra de coco y musgo esfagno. Ésta mezcla ayudará a aumentar la capacidad de retención de agua en la zona favoreciendo la aparición de raices. Si no podemos acudir con frecuencia a regar debemos recurrir a nuestro ingenio. Hay quien utiliza goteros médicos o de manera más sencilla podemos clavar botellas de agua con un pequeño orificio en el tapón para que vaya cayendo poco a poco.

Una vez que tenemos las raices donde las queremos ya podemos proceder a la extración. ¿Cuando es la época ideal?
Como norma general la época ideal es justo cuando el árbol ha comenzado a activarse. Es decir, inicios de primavera y finales de verano.

¿Con suelo húmedo o seco?
Término medio. Lo ideal es aproximadamente una semana después de unas lluvias. Cuando ya no hay tanto barro y el árbol a comenzando a activarse gracias a ese agua. La verdad es que cada maestro tiene su librillo y hay quien prefiere extraer con suelo seco.


Hay que proceder a cavar un surco alrededor del cepellón e ir podando las raices gruesas que profundizan. Es muy importante frenar la pérdida de savia por las fuertes podas y practicar "torniquetes" allí donde operemos. Sellaremos las heridas con barro o pasta selladora y cubriremos la herida con musgo esfagno protegido por una bolsita de "yute" o material similar atando fuertemente dicha bolsa con alambre de cobre para que actue a modo de torniquete.


A continuación protegeremos humedeceremos el cepellón con un pulverizador y lo protegeremos con un saco de yute y musgo esfagno. Ésta operación la debemos realizar con celeridad y precisión. Ataremos firmemente el conjunto y el árbol estará preparado para el transporte. Podemos ayudarnos de mallas metálicas especialmente indicadas para éste proceso. Abajo podemos ver las principales herramientas que necesitaremos.



El trasporte lo realizaremos lo más rápidamente posible y humedeciendo el sustrato y la parte aérea si nos demoramos. Evitar exposiciones al sol y si la humedad ambiental fuera baja podríamos proteger con plástico la masa verde hasta llegar a casa.
Lo primero es buscar el contenedor adecuado para enraizar. Debe tener un volumen muy superior al de la maceta de bonsai definitiva. No es tan importante el ángulo de plantado. Lo principal es asegurar la superviviencia. El diseño será para mucho más adelante. Cajones de madera, poliespan, macetas de barro cocido, cajas de fruta o incluso macetas de plastico pero agujereadas incluso por los laterales para mejorar la aireación.

Fase de enraizamiento

En cuanto al sustrato, debemos conseguir una mezcla con gran capacidad de aireación e intercambio de nutrientes. Aconsejamos una mezcla a partes iguales de grava volcánica, fibra de coco y kiryuzuna (o akadama). Es muy aconsejable en el plantado la aplicación de hormonas enraizantes (auxinas).




En el caso de las sabinas es bastante habitual que en las primeras fases el árbol amarillé la copa. Es parte del establecimiento. Es aconsejable el tratamiento semanal con cáptan y una vez que el árbol comienza a brotar sustituir dichos tratamientos con Previcur.


Debemos colocar a el árbol en una atmósfera con humedad controlada. No hay que aportar humedad en exceso. Eso tan solo provocaría la pudrición y el adormecimiento del árbol. Lo ideal es un invernadero en el que consigamos temperaturas no inferiores a 15ºC y una humedad entre el 60 y el 80%. Pero son valores que dependen de la especie a trabajar. En olivos, por ejemplo hay que utiliza una curiosa técnica. Se colocan a pleno sol y cubiertos totalmente bajo una bolsa de plástico negra. Esto aumenta la temperatura y la humedad favoreciendo la brotación.
En el caso de árboles de hoja caduca, en Japón algunos bonsaístas, una vez arrancados del monte los entierran totalmente (incluso la parte aerea) durante un par de meses. Después los desentierran y muestran un inicio de actividad tanto de raices como de brotes.



Una vez comience a mostrar actividad el árbol y las condiciones ambientales lo permitan lo sacaremos a pleno sol progresivamente. A partir de aqui comienza la fase de establecimiento. Su duración depende del estado de salud del árbol. Pero mínimo 2 años es lo aconsejable antes de comenzar a trabajar el árbol como bonsai.


En todo éste proceso debemos controlar nuestra impaciencia. Como dice el refrán "Vísteme despacio que tengo prisa





¿Penjing o Bonsai?

¿Penjing o Bonsai?

A menudo cuando hablamos de los términos penjing o bonsái los asociamos a algo que conceptualmente puede ser erróneo. Es costumbre sobre todo en occidente que al hablar de penjing lo relacionemos con  un paisaje en miniatura en el que intervienen árboles entrenados como “bonsái” en armonía con rocas, pequeños helechos, agua y alguna figura. En cambio cuando hablamos de Bonsai lo hacemos para referirnos a los árboles individuales en su correspondiente maceta. No se puede generalizar, pero en términos generales es así y es un gran error, …o no? Cierto es que sólo son palabras que describen en otro idioma la actividad que nos gusta practicar, pero no está demás hablar con propiedad sobre lo que nos gusta aunque al final practiquemos lo que nos plazca.


Si hiciésemos una encuesta entre la población sobre los orígenes del bonsái seguro que por encima del 90% apostarían a que todo empezó en Japón. Pero se sabe con certeza que éste arte comenzó en China mucho antes. No vamos a entrar en éste artículo en más detalles sobre los orígenes pero sí que lo tendremos muy presente a la hora de comparar las dos culturas con más influencia y tendencia en el bonsái actual.

¿Qué es el penjing?

Penjing (chino: 盆景 ; pén jǐng , literalmente " paisaje bandeja "). El penjing es el antiguo arte chino de representar en una bandeja o maceta un paisaje formado por uno o varios árboles en miniatura. Se conocen los siguientes tres subestilos de penjing:
Árbol Penjing ( shumu penjing ):

El protagonista es un único árbol. Podría ser el equivalente a la terminología japonesa de “bonsái” como tradicionalmente lo conocemos, pero con matices diferentes.

Paisaje Penjing ( Shanshui penjing ):

Uno o varios árboles en armonía con rocas a modo de agreste paisaje.

 • Agua y Tierra Penjing ( shuihan penjing ):

Similar al shanshui en concepto pero no hay tanta presencia de rocas, pero sí de agua.

¿qué diferencia existe entre un árbol penjing (shumu) y un bonsái al estilo japonés?

Es difícil simplificar una respuesta a ésta pregunta pues intervienen muchas escuelas en ambos países como para generalizar, pero podríamos decir que a grandes rasgos que el penjing es un arte más libre en su interpretación. El penjing se concentra en la evocación de un paisaje vivo buscando armonía en formas dando libertad al autor para su creación mientras que el bonsái japonés se rige por patrones y normas más rígidas para dar protagonismo al árbol por encima de cualquier cosa. Podríamos decir que las escuelas japonesas son más detallistas y perfeccionistas y las proporciones y siluetas están marcadas incluso por reglas matemáticas.




Arriba árbol al estilo marcado por Japón y sobre éstas lineas un Ficus de foliado en un estilo que encajaría con las técnicas Chinas.
En una sociedad occidental como la nuestra nos movemos por tendencias. Lo que vemos nos puede empatizar más o menos y nos mueve a copiarlo, mejorarlo o adaptarlo a nuestro estilo. Nos ocurre con la ropa, nuestra forma de vestir y también nos ocurre con el arte.


Dos representaciones artísticas de un mismo paisaje en dos estilos muy distintos.


Para nosotros el bonsái es un arte relativamente reciente. Hace pocas décadas que llegó a nosotros desde Japón. Aunque ellos no fueron los creadores de la miniaturización de árboles sí que fueron los grandes “exportadores” y embajadores de éste arte. Y como exportadores obviamente impusieron su estilo a occidente. Estilo que ha ido variando y modernizándose con el paso de los años por la repercusión de los trabajos de los grandes maestros nipones más recientes. De china en cambio lo único que nos llegaba era la gran cantidad de bonsáis comerciales de bajo valor estético desde un punto de vista estricto. La opinión por parte de occidente sobre el bonsái en China era bastante mala por decirlo suavemente. Los trabajos de los grandes maestros chinos del penjing quedaban en silencio dentro del gigante asiático. Pero esa tendencia está cambiando últimamente. Gracias a la universalidad de la red cada vez nos vamos impregnando más de las tendencias del penjing,   y no sólo de grandes maestros chinos como Quin Quan Zhao sino además con la gran calidad de los trabajos provenientes de Indonesia de la mano de Robert Stevens entre otros.


En Japón podríamos decir que el  equivalente al penjing es el Saikei en cuanto a la reproducción de paisajes en miniatura. Pero tú que eres aficionado al bonsái merece la pena que te preguntes que es lo que haces? ¿Tus árboles son bonsáis, penjings o practicas saikei? En realidad que más da. Lo importante es que disfrutes con lo que haces y sobre todo seas capaz de transmitir a los demás a partir de tus creaciones. Es bueno dejarse empapar por cada tendencia pero coge de ellas lo que te guste y adáptalo a tu propio estilo.


Quiero reproducir a continuación unas palabras sacadas del blog de Robert Stevens:
Algunas personas dicen que mi estilo  penjing está contaminado, y que mis penjings no son auténticos. Antes de continuar, me gustaría explicar la diferencia entre penjing y bonsai. ¿Es penjing lo mismo que bonsai?¿Hay alguna diferencia en el concepto y la filosofía?
La respuesta es: Sí - y No ! Depende del contexto que estamos discutiendo. Este ha sido un tema polémico, ya que hay pocos artículos escritos sobre penjing por fuentes competentes de China. …. En estos casos las dos artes se consideran lo mismo - simplemente una cuestión de la traducción -. Pero otras veces se refieren a ellas como dos formas diferentes de arte Entonces, ¿cuál es la verdad?....
Con penjing tratamos de recrear la belleza de la naturaleza sin la eliminación de las imperfecciones. Hay una gran libertad creativa y natural en cómo el artista puede hacer esto con penjing….La habilidad de ingeniería técnica importante para bonsai no es tan importante en penjing.
Mi trabajo consiste en combinar el aspecto objetivo de los bonsais con el aspecto subjetivo del penjing, la belleza del refinamiento estructural de bonsai con la belleza interior de la entrega simbólica de penjing, todo para dar un matiz único a la resultado. Un artista debe ser capaz de hacer su propia declaración de carácter e identidad. No estoy tratando de crear mi propio estilo, sino más bien tratando de encontrar nuevas posibilidades innovadoras basadas en mis propias aplicaciones de conceptos estéticos. No hay absoluta en el arte y la belleza. La interpretación y percepción de la belleza son muy individualistas. Mi trabajo es un reflejo de mis sentimientos personales y actitudes. Al hacer bonsai, no estoy demasiado preocupado por el destino final, sino más bien con el proceso gozoso.

Robert Stevens (Indonesia)


Es sin duda una conclusión  y unas palabras a destacar. Debemos disfrutar con lo que hacemos dando igual como se suponga que se llame lo que hacemos. Pero si practicamos penjing hagámoslo bien o al menos lo mejor posible. A mi particular juicio debemos evitar la reproducción de paisajes muy exagerados que casi parecen caricaturas de la naturaleza. Debemos buscar la proporción entre los elementos que intervienen para conseguir un buen equilibrio y evitar en lo posible la utilización de figuritas que quitan protagonismo al paisaje en sí y guardémoslas para montar el Belén. Algunas composiciones pueden arruinarse hasta parecer chabacanas por la utilización indiscriminada de ciertos accesorios.


En conclusión da igual si hacemos bonsái o penjing. Son solo traducciones de otras culturas para expresar lo que nos gusta hacer.  Lo más importante es lo que sentimos mientras creamos y que consigamos transmitir ese mismo sentimiento a los demás.









                                                                                                                                                                                                                     Sergio Martínez